Tiempos deshechos
El martillo no rompe la cadena
Del viejo día que se baña con lagrimas dolorosas,
Del viento frívolo que golpea sin pesar…
La mirada de una niña se pierde en su nostalgia,
sus manos intentan aferrarse a siluetas sabias
que ahora danzan dentro del espejismo visceral.
No romper la confianza, divagar sin peros
Cuando el río lleva piedras que golpean el cadáver que aun no vuelve
Que ahora se nos va…
De estas manos que trabajan la tierra,
De estas tierras que nos vieron nacer,
De estos vientres que se hincharon al ver,
Los campos teñidos de rojo y de dolor…
El martillo no rompe la cadena
Del viejo día que se baña con lagrimas deshonrosas
Del viento frívolo que golpea sin pesar…
La mirada triste de una niña se pierde en su nostalgia,
sus manos intentan aferrarse a siluetas sabias
que ahora mueren y nos dejan ser testigos
de este torpe y angustioso final.
