Profecía # 2150
El día del juicio diré que no fui yo,
Diré que los días negros cayeron como putas ebrias en una mala noche de mentiras.
Pero sabré que el final habrá llegado
Y que el pasado se diluirá como una simple esencia de insignificante resplandor.
Quedaran residuos de pequeños sentimientos encontrados,
El ancla arruinara el paisaje desierto, todos podrán encontrar
una buena excusa para deshacerse del tormento implicado.
El retorno del no retornar flotara en el aire espeso del constante vació,
Los reyes morirán cuando aparezca la primera luz del día,
Las olas de calor vendrán como remolinos de intensa muerta dorada.
Por fin excavaremos nuestra propia tumba.
