Indigna suerte oxidada
Herradura gastada oxidada y clavada en lo más profundo de este recuerdo.
Dentro del frío y tenue invierno, los cuervos sangrientos del encierro abogan
Por cortarle el cuello al viento.
Dentro del sueño delator cabalgan los sonidos jadeantes, las babas cayendo mojan
Al miedo como la sangre que mancha el cuadrilátero.
Se indigna la mente indigna,
Que tome esa suerte por sus agallas malditas,
Dentro del frío y tenue invierno,
Dentro del frío y tierno sueño,
Jadeante gastado cuervo sangriento,
Con suerte me clavo otra daga en mi sueño,
Con suerte en lo más profundo de este eterno recuerdo, quedare cegado sin poder leerte esos ojos sin dueño.
